Desde que tengo uso de razón y segura de que mi memoria no me traiciona porque me lo dijeron miles de veces, tus maestros y la gente mayor te recomienda ampliamente ser un estudiante dedicado y responsable, asegurando que es una vía segura al éxito laboral y a la felicidad. La cuestión es que a la hora de la hora, oase cuando creces y la ves de adeveras, adviertes que esa proyección del futuro de tus pasados tutores estaba un poquitín distorsionada y que el mehoyo del asunto esta lejos de una discusión electorera como la que se carga nuestro preciso y un sin número de rectores de diversas casas de estudios públicas y privadas sobre la recien anunciada deducibilidad de la colegiaturas; la cuestión radica en ser un país donde el nepotismo es el pan de todos los días, donde la corrupción lo a roído todo y donde el tener una buena educación es poco valorado sobre otros muchos imperativos.
Según cifras de la OCDE, en promedio los países miembros gastaban un 6.1% del PIB en gastos relacionados a la educación, México se encuentra arriba del promedio, gastando un 6.5% pero aún así formando parte del selecto grupo de los veinte países más rezagados en comprensión de lectura, por debajo de países como Serbia, Grecia, Chile o Eslovenia. Y ya entrenado en la rebatinga de la prueba ENLACE, pues la verdad que no queda claro que la educación privada sea mucho mejor que la pública ni viceversa, así que en lenguaje popular digamos que se pegan un tirito. Explicándome, los organismos internacionales subrayan que la educación en México es mala, y localmente ENLACE no se pone de acuerdo cual es más mala.
La tan rebatida medida de la deducción de impuestos a la colegiatura ha sido criticada con el argumento de que es clasista, ya que beneficia solo a las clases sociales más altas, violando un precepto fundamental del pago de impuestos, la redistribución de la riqueza. Pese a que estoy de acuerdo con este argumento creo que hay que ir mas, mucho más a fondo en la discusión del tema donde podremos observar la este concepto de redistribución de la riqueza por medios tributarios esta más pero más que pervertido.
Sigamos con citas de la OCDE, "México sigue teniendo uno de los más grandes déficit entre gasto por estudiante de primaria y gasto por estudiante universitario: el gasto por estudiante universitario triplica el gasto por estudiante de primaria". Es decir, $US21,896.00, en promedio durante el periodo de estudio, pese a que el gasto es superior al promedio de la OCDE, la finalización de los estudios en México tiene apenas un promedio del 61% y de este porcentaje, aquellos que se graduaron de una Universidad Privada pagaron colegiaturas muy altas comparados a otros países de la OCDE como Canadá.
Ahora bien, dejemos a un lado a la gran cantidad de alumnos graduados de universidades "patito" con programas de estudios hechos con los pies y centrémonos en aquellos estudiantes cuyas familias, ricas o no, desembolsaron enormes cantidades para asegurarles un mejor futuro. Si consideramos que el sueldo promedio de un estudiante recién egresado en México no supera los $10,000 pesos; entonces, llegamos a la rápida conclusión de que un estudiante gana menos de lo que pagó por estudiar.
Entrando a terrenos más personales, compartiendo los puntos de vistas con muchos, pero muchos conocidos, la gran mayoría concluye que en la obtención de una buena oportunidad de chamba, no es crítico dónde estudiaste si no quienes son tus contactos. Y en este sentido encontramos al mínimo porcentaje de mexicanos que ha hecho un posgrado en el extranjero y ante esta situación decide quedarse por otras latitudes ante la incertidumbre de que la paga pudiera ser competitiva con la inversión y ante el hecho de que tendrá que competir con otros muchos que no tendrán la misma preparación pero que tendrán los mismos o mas conectes.
Entonces, ¿qué hacer quedarse a estudiar en el país con instituciones privadas caras y poco efectivas, o buscar entrar a un programa público competitivo y poco costoso?. ¿Qué hacer cuando el mundo demanda profesionistas más preparados y sólo unas pocas empresas de la iniciativa privada tienen un programa se selección de personal transparente y competitivo? Hay que dejar de beneficiar a unos cuantos y dejar de poner parchecitos a lo que es una tragedia. Se debe enfrentar al monstruo del laberinto aunque se salga con golpes, o si no hay me preguntarle a Gabino Cué en Oaxaca; estamos en un laberinto y el minotauro parado enfrente de nosotros se llama CNTE y se apellida oligarquía mexicana.
